Asegurar que es un anhelo, es simplemente actuar como el perro que muerde al hueso, es decir, de forma esperada. Pero sin embargo nunca se sabe que se esconde, y eso es exactamente lo que puede matar a mucho mas que un gato.
Es que buscar lo que hay detrás de las mascaras, ya dejo de ser un juego de niños, develar lo que esconde cada alma, cubierta y protegida por ese gran escudo de muecas y sonrisas, puede terminar destruyendo hasta al mayor entendedor, y así quedar perdido en el inmenso, pero tan poco ponderado, delirio del cuidadoso. Pero lejos de seguir mis palabras, se han oído millones de voces, algunos diciendo que atrás de ellas se encontraba el tesoro que cualquier pirata hubiera deseado, la verdadera esencia; otras voces, algo temerosas, advertían no acercarse, es que algunos maleantes son grandes maestros de las mascaras, y consideran cada una de ellas parte de uno mismo, y por ultimo, una voz pequeña, susurro con mucho pudor, que no encontró el camino a casa, y simplemente se dejo llevar por la mascara.
La verdad es algo difícil de encontrar, pero hay que voces que certifican que estas mascaras por momentos, pueden subordinar hasta el mejor guerrero, aunque esto suceda por un suspiro, ese suspiro que separa la grandeza de una buena de persona, por simplemente eso, una buena persona. Sin embargo, no importa que tan incesante sea la observación hacia la mirada del otro, las mascaras son traicioneras y saben como mostrarte lo que deseas ver. Y en eso se resume todo
Hoy simplemente levante la cabeza, y mire el espejo, con un poco de pánico, es que nunca se sabe que mascara te pudo tocar hoy. Pero luego de mucho tiempo entendí, que lo que hay detrás de las mascaras, hasta la mía, sera una incógnita, incluso para mi.
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